A propósito del toro "Cantaor"
En los últimos tiempos se ha extendido entre parte de la afición una idea tan repetida como falsa: que para indultar un toro en Las Ventas es obligatorio que el animal entre tres veces al caballo. Esta afirmación no aparece en ningún reglamento, no forma parte de la normativa de la plaza y jamás ha sido un requisito para valorar un indulto.
Aun así, muchos la repiten hoy como si fuera una verdad histórica.
El origen de esta confusión es evidente. Faustino Herranz “El Rosco”, abonado del tendido 7 y figura conocida por sus intervenciones públicas, ha difundido reiteradamente en redes sociales ese mensaje, presentándolo como si fuera un criterio reglamentario. Su influencia dentro de un sector de la afición ha provocado que muchos —especialmente los más jóvenes o los menos familiarizados con la normativa— hayan asumido esa afirmación como un requisito obligatorio. Pero no lo es. Y su difusión está causando un daño real.
Este bulo está siendo utilizado como argumento para condicionar la petición de indulto de toros que se lo han ganado en la plaza, toros cuya bravura y comportamiento merecen ser reconocidos. Y lo más grave es que esta desinformación afecta directamente a la tauromaquia, especialmente a las plazas de máxima categoría, donde estos toros son imprescindibles para mantener el prestigio, la exigencia y la verdad del espectáculo. La fiesta necesita que esos animales excepcionales sean identificados, valorados y, cuando proceda, indultados. No puede permitirse que una falsedad repetida impida que la afición responda como debe.
El tendido 7 ha sido históricamente un espacio imprescindible para la defensa de la verdad taurina: un lugar de vigilancia, de exigencia y de lucha contra el fraude. Sin su labor, la fiesta no sería lo que es hoy.
Precisamente por eso resulta tan grave que desde ese mismo entorno se esté difundiendo una falsedad que desinforma en lugar de formar.
Los aficionados más antiguos, más conocedores y más experimentados tienen hoy una responsabilidad fundamental: aportar su grano de arena informando, no desinformando, ayudando a las nuevas generaciones a comprender la tauromaquia desde el rigor, la verdad y el conocimiento.
Y estoy convencido de que, en esa labor, Faustino Herranz y su círculo más cercano podrían desempeñar un papel impagable.
Pero para ello deben elegir la efectividad por encima de la notoriedad.
Por eso, desde el máximo respeto personal pero con la firmeza que exige la responsabilidad pública, es necesario pedirle a Faustino Herranz “El Rosco” que rectifique.
Que lo haga públicamente, en los mismos medios donde difundió el mensaje. Y que deje claro, sin matices, que en Las Ventas el mínimo reglamentario para valorar un indulto son dos entradas al caballo, no tres.
El tendido 7 nació para defender la verdad, no para deformarla.
Nació para combatir el fraude, no para crearlo. Nació para exigir respeto, no para imponerlo desde la mentira.
Rectificar no es ceder.
Rectificar es honrar la historia de ese tendido y la verdad de la tauromaquia.
/// José Ortiz / ONG Cultural Joselito "El Gallo" - Facebook

Totalmente de acuerdo. Miguel Cid Cebrian, abonado de la Andanada del 9.
ResponderEliminar