lunes, julio 10, 2017

COLOMBO, corta oreja con buenas reses de Fernando Peña en Madrid




Madrid, 9 jul Javier López. (EFE).- El diestro venezolano Jesús Enrique Colombo volvió a "tocar pelo" en Madrid, premio, esta vez, granjeado gracias a la gran estocada con la que despenó al sexto utrero de una buena e interesante novillada de Fernando Pena, hoy en Las Ventas.

EL VALOR DE LA SUERTE SUPREMA

Empezaba la tarde en Las Ventas con la preocupante noticia del feo "tabacazo" que había cobrado Pablo Saugar, Pirri, en Pamplona. No están los tiempos para bromas en el toreo, y cualquier rumor sobre una grave cornada hace saltar todas las alarmas. Sensibilidad a flor de piel, más todavía cuando se hoy se cumple un año exacto de la muerte de Víctor Barrio en Teruel.

Hubo minuto de silencio en su recuerdo, aunque alguno siga pretendiendo que estos homenajes deben durar 30 o 40 segundos a lo sumo. ¿No hay una norma reciente que advierte que los tendidos deben mantenerse callados hasta que el presidente no retire el pañuelo del palco? Alguien debería tomar medidas al respecto con este asunto, que no es nuevo.

Luego la tarde tuvo algunos momentos de interés, especialmente por parte de los novillos de Fernando Peña, que lidió un nobilísimo encierro, con, al menos, cuatro de los seis utreros dejándose, y mucho, con los de luces, aunque otro cantar fue que pudieran o supieran aprovecharlos debidamente.

El que sí estuvo a la altura fue el venezolano Jesús Enrique Colombo, que, con el peor lote, logró una oreja del que cerró plaza, gracias, sobre todo, a la gran estocada final, pues la faena en sí, sobre los mimbres del oficio y la actitud, no fue tampoco nada del otro mundo, sobre todo porque el utrero, que apuntó calidad, se quebró de atrás en las probaturas con la muleta.

El secreto fue que Colombo no desistió nunca, y así, a base de tesón, logró entonados momentos dentro de una labor que hasta el momento del espadazo final no había acabado de despegar.

Su primero, con el que brilló en un tercio de banderillas pleno de facultades, fue el garbanzo negro del envío al llegar prácticamente desfondado al último tercio. Colombo anduvo firme, seguro y con oficio para, al menos, justificarse.

Santa Claros dejó pinceladas ante su primero, novillo al que le faltó entrega en sus nobles acometidas, pero que dejó estar al malagueño, que, sin embargo, anduvo entre altibajos.

Intercaló algunos muy buenos por el derecho, con otros menos pulcros y tropezados ante un utrero que nunca cesó de embestir, de ahí las palmas que recibió en el arrastre, por el silencio que obtuvo el novillero.

El cuarto, más feote y acapachado, también tuvo clase en sus tardos y humillados viajes. Santana volvió a mostrar destellos del "pellizco" que posee, más a la faena, como a su primera, le faltó asentamiento. Quizás con más rodaje, cuando vaya cogiendo experiencia, este novillero pueda alcanzar sus metas, pues guarda dentro el toreo bueno.

Crespo saludó con unas templadas y encajadas verónicas a su primero, que colocó la cara de maravilla en los percales. Cumplió también en el caballo, galopó en banderillas y desarrolló buen estilo en el último tercio, yendo por abajo y muy templado, aunque faltara un punto de transmisión.

El joven portuense, sin embargo, no acabó de aprovecharlo debidamente. Hubo alguna cosa buena aislada, pero al conjunto le faltó poso y convicción para clavar las zapatillas en la arena y ligar una serie en condiciones. La frialdad con la que el tendido siguió el trasteo lo dice todo.

Al quinto, que se movió también, le faltó descolgar algo más, también porque Crespo no acertó a bajarle la mano ni dominar la situación, todo lo contrario, la sensación fue que anduvo demasiado ligero, precavido y sin pisar del todo el acelerador.

FICHA DEL FESTEJO.-

Novillos de Fernando Peña, serios aunque con desigualdades de hechuras y arboladuras, nobles y "dejándose" la gran mayoría. La excepción fue el tercero, que llegó muy parado a la muleta, y el sexto, que se quebró en las probaturas de la faena. Destacaron los dos primeros, ovacionados ambos en el arrastre.
Santana Claros, de verde manzana y oro: pinchazo y estocada arriba (silencio); y tres pinchazos y otro hondo (silencio tras aviso).

Daniel Crespo, de verde aceituna y oro: estocada desprendida y dos descabellos (silencio); y dos pinchazos, media atravesada y dos descabellos (silencio tras aviso).

Jesús Enrique Colombo, de añil y oro: estocada trasera y caída (palmas); y gran estocada (oreja).

Al finalizar el paseíllo se guardó un minuto de silencio en recuerdo de Víctor Barrio, justo el día en el que se cumple un año de su trágica muerte en la plaza de toros de Teruel.

La plaza registró un quinto de entrada en tarde de calor soportable. EFE

miércoles, julio 05, 2017

SAN FERMÍN Golpe de autoridad de Colombo, primer triunfador en Pamplona

Buena novillada de El Parralejo y oreja para Javier Marín en un festejo en el que Toñete emborronó con la espada dos templadas faenas




APLAUSOS LA REVISTA./Foto Javier Arroyo. Javier Marín paseó una oreja del primero. Tras un animoso saludo con dos faroles de rodillas y lances a pies juntos rematados con una revolera, el novillero navarro mostró de nuevo su entrega en el inicio de la faena de muleta, de rodillas, en el tercio, por alto primero y dando un par de derechazo de esa misma guisa después. Solvente y con buena actitud, también muy firme, Marín trató de templar las nobles embestidas del animal en una labor bien medida. Concluyó con manoletinas y media estocada en la misma yema.

Galleó por rogerinas Javier Marín para llevar al caballo al cuarto y quitó después por saltilleras. Arrancó con la muleta en los mismos medios con varios pases cambiados por la espalda. El colorado de El Parralejo resultó noble y manejable, pero no terminó de humillar, lo que restó transmisión a sus embestidas. Marín puso voluntad en el toreo sobre ambas manos, rematando con bernadinas sin la ayuda de la espada. En una de ellas fue alcanzado por la espalda, afortunadamente sin consecuencias. Pinchó antes de enterrar el acero y marró después con el descabello.

Variado y fácil de salida con el capote frente al segundo Colombo, que ya en el primero había entrado en quites para torear por chicuelinas. Banderilleó con seguridad y notables facultades físicas el venezolano. Sin embargo el animal, de poca vida en los primeros tercios, se vino abajo demasiado pronto, impidiendo con ello cualquier atisbo de lucimiento a su matador con la muleta. Se echó el utrero y hubo de ser apuntillado.

Bien a la verónica Colombo en el recibo al quinto, un utrero más cuajado que empujó con clase en el caballo. Tras quitar por caleserinas, entró en liza también Toñete por gaoneras. Banderilleó de nuevo Colombo con absoluto dominio de los terrenos, antes de cuajar un excelente inicio de rodillas en los medios, cuajando una gran serie de derechazos para empezar. Ya de pie, el venezolano anduvo muy templado sobre la diestra. El novillo resultó bueno, si bien duró lo justo. Sufrió el torero una fuerte voltereta, de la que salió visiblemente aturdido tras ser golpeado en la cabeza. Se repuso como si nada, terminando con unas ajustadísimas bernadinas y una soberbia estocada. Dos orejas de ley. Golpe de autoridad de Colombo, primer gran triunfador en Pamplona.

Más oficio y dominio mostró Toñete con la muleta que con el capote. Llevó con sutileza y temple las embestidas del buen tercero, un utrero de El Parralejo de gran clase y ritmo pero justas fuerzas. Buena apostura la del novillero, que disfrutó de las bondadosas y suaves embestidas del animal. Marró con la espada Toñete, que fue silenciado.

Toñete volvió a causar muy grata impresión manejando la muleta ante el sexto, con el que se gustó toreando desde los sentidos muletazos de inicio de faena. Hubo temple sobre ambas manos, especialmente con la zurda, con la que cuajó unos cuantos naturales de excelente factura. Enganchando, conduciendo y soltando la embestida con un perfecto juego de muñeca. El novillo de El Parralejo, noble y de buen juego, también se prestó al lucimiento del torero, que lamentablemente volvió a empañar su notable quehacer con la espada.

Pamplona, miércoles 5 de julio de 2017. Feria de San Fermín. Novillos de El Parralejo. Bien presentados aunque desiguales de hechuras y de buen juego en líneas generales salvo el desfondado 2º. Destacó el 3º por su gran clase y ritmo. También el buen 5º -aunque algo justo de fondo- y el noble 6º. Javier Marín, oreja y silencio tras dos avisos; Jesús Enrique Colombo, silencio y dos orejas; y Toñete, silencio en ambos. Entrada: Tres cuartos largos. Al término del paseíllo se guardó un minuto de silencio en memoria de Iván Fandiño.

domingo, julio 02, 2017

PERÚ. Venezolano Manolo Muñoz trofeo mejor faena feria de Cutervo



Especial. Tras el la caída del cartel de las  figuras de la "Feria del Ensueño" anunciada por el presidente de la comisión organizadora de la Feria San Juan Bautista de Cutervo 2017.

Feria  donde se anunció  la presencia de toreros de gran prestigio internacional, los cuales no se hicieron presentes en ninguna de las tardes.

En tal sentido el  torero venezolano Manolo Muñoz  quien  había sido el torero triunfador en la corrida del 26 de junio, conformaría  el cartel en la  séptima corrida y última de feria, donde el venezolano estructuró  sendas faenas, rematadas  con la espada, cortando tres orejas  lo que le dio el aval para salir  por puerta grande y llevarse el preciado trofeo a la mejor faena de la feria. Éxitos..