lunes, octubre 26, 2020

MÉRIDA. Nunca nos fuimos, de la fiesta nadie se va


Por.  Freddy Ramírez “Garapuyo”

En tiempos de flexibilidad la plaza de toros de Mérida entreabrió  la puerta de acceso al ruedo para alguna  práctica,  es el  caso del matador Alexander Guillen, el novillero David  Osorio,  el banderillero Chico Paredes,  el niño César  y este que les escribe,  volvimos andar en aquel lujoso ruedo para tomar trastos y hasta escribir  mensaje  por otros que no pueden hacerlo ya que sus plazas de toros están hoy cerradas. 


Desde las arenas  de la plaza de toros Monumental “Román Eduardo Sandia” de Mérida en representación de los otros  cosos del orbe taurino,  decimos  a los cuatro vientos qué  la fiesta sigue viva.  En nuestro país están  los empresarios taurinos venezolanos  que han arriesgado al máximo organizando  toros en condiciones adversas,  los ganaderos que  no  aflojan el campo bravo a sabiendas que no se dan corridas de toros, nuestros toreros  que siguen en la preparación e ilusión como  si fuera el primer día y así todos los que hacen vida  en esta cultura centenaria.

La fiesta del toro está siendo amenazada, los ataques son continuos,  diarios,  planificados orquestados desde lo más alto de los distintos gobiernos; el inmenso poder  económico, político y mediático no se puede ocultar,  cada día  alcanzan estratos  que van desde  juntas  de vecinos, concejales, alcaldes, diputaciones, gobernadores  y hasta presidentes; el avance   es tan avasallante  que ya alcanzaron  lo más alto del parlamento europeo donde prohíben cualquier ayuda económica para el toro bravo en España  

En Venezuela el  oleaje de aguas rojizas y sucias  avanzó  tan rápido  que las  plazas toros como El Nuevo Circo de Caracas; la Maestranza “César Girón”  de Maracay;  la Monumental plaza de toros “Bernardo Valencia” en  Valencia;  la Monumental de Maracaibo,  ahora mismo están clausuradas para la fiesta del toro.

Nunca nos fuimos, -eso quisieran algunos- ahora con  toda la protección sanitaria  posible,  en medio de la  sindemia  producida por el virus chino,   volvimos  a lo que es nuestro,  de la fiesta nadie se va,  al contario ahora  los toreros  son   más  toreros que nunca  y mejores ciudadanos.   


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