Un 27 de agosto, hace 79 años, Manolete había viajado en su coche, un Buick azul con matrícula M-75.545, rumbo a Linares...
...le acompañaban su apoderado, José Flores “Camará”; el crítico taurino Antonio Bellón y su mozo de espadas, Guillermo.
Así transcurrió su último viaje antes de cruzarse con “Islero”, relato que conocemos gracias a la pluma de Bellón:
...El viaje hacia su muerte gloriosa lo hizo Manolete desde Madrid, pálido, preocupado, con su fiel mozo de espadas Guillermo –el visitante diario a su tumba- al volante, y en el asiento de atrás Camará preocupado, y yo cronista taurino de “Pueblo”, que procuré distraer con mi charla a los viajeros. Cenamos en Manzanares. Durante la comida planteé el siempre eterno tema de la rivalidad entre Joselito y Belmonte. Camará, entusiasta de su padrino de alternativa, Joselito “El Gallo”, replicaba a mi belmontismo. Manolete ironizaba. Terminó la cena, satírico Camará y diplomático el cronista. Manolete se puso al volante; atrás, pronto se durmieron Camará y Guillermo.
En aquél último viaje, Manolete, -Manzanares en el kilómetro 173, Linares a más de 300- me habló de sus amarguras y contrariadas ilusiones. Su plan era terminar la temporada y, pese a todo, casarse.
Terminar como torero, dándolo todo, solo o en conveniente competencia y buscar su íntima felicidad que oscura, y tormentosa se le ofrecía.
Llegamos a Linares. Al pasar junto al hospital donde moriría, en la noche del siguiente día, recordó que anterior feria, su coche atropelló a una chiquilla a la que llevó, abrazada a él a que la curasen sus lesiones dolorosas en el hospital. No se olvidó de aquél cariñoso ir abrazado a la muchachilla, Manolete, el soñador de paternidades tranquilas.
El hotel Cervantes. Saludos, abrazos. El cariño diplomático, del clan de amigos de Luís Miguel. Manolete con sueño, demacrado, molesto de prisas intestinales. Al fin el silencio y Manolete en su último sueño.
/// Fundación Toro de Lidia / @historiacolor
....<>....
SABÍAN QUÉ EL AUTO de Manolete el Buick azul, en que viajó a Linares para encontrarse con Islero, qué debió haber quedado como una pieza mítica vinculada a su figura, terminó siendo auto de alquiler, taxi, No sabemos, sí, después alguien lo pudo haber adquirido para exponerlo como reliquia, dando cuenta sobre la vida y la tauromaquia de Manuel Rodríguez, "Manolete"...?
***Actualmente el auto se encuentra en manos de un coleccionista privado de la provincia de Cádiz, España.

No hay comentarios:
Publicar un comentario