Lo bueno
En los dos últimos eventos de la feria taurina no llovió, la noche de luces, fue de homenajes y emociones y la última fue de mucho calor, se presentó el toro con toreros bullidores…
Lo bueno
En los dos últimos eventos de la feria taurina no llovió, la noche de luces, fue de homenajes y emociones y la última fue de mucho calor, se presentó el toro con toreros bullidores…
Lo Bueno
Tarde calurosa.
La belleza de el tablado del callejón con arte en pintura.
Mucho orden en la lidia del primero.
La técnica de Chiricuto para ejecutar la suerte en el tercer par del primero.
Garrido llevando con la capa templado el primero de burladero a burladero.
El brindis de Bolívar a sus socios.
Al momento de la muerte, hubo silencios prolongados en el público.
Las palmas para el primero en el arrastre.
La vara dejada al primer novillo de Olga.
La abolidas de Emerson Pineda con los palos.
La disposición de Olga Casado con un ejemplar que no quería embestir.
El público cariñoso hizo salir a saludar al tercio a la joven novillera española.
Panadero, el cuarto ejemplar de la tarde, noble, fijo, con motor y raza.
La vara de Viloria al quinto.
Lo Malo
Tres personas a las afueras de la plaza pretendieron protestar, faltándole el respeto a los aficionados.
La espada de Bolívar al primero cayó muy defectuosa.
El comportamiento del segundo de la tarde, salió alegre y remató bien en los burladeros, sin embargo, paso arremeter más que a embestir.
El comportamiento del primer novillo de Casado. Si dejaba de ver muleta huía.
La música sobraba con lo que se estaba viendo en el ruedo. El palco otra vez pecó.
El primer novillo se tragó la espada y no quiso doblar.
La espada de Bolívar a su segundo busco camino lateral y le robó el triunfo.
El quinto también paso de más a menos como su hermano lidiado en segundo lugar, no quería pasar y se convirtió en un caminante sin rumbo.
La espada de Talavante fue fatal, sin materia prima y sin norte con al espada.
Al ruedo salió como sexto bis, un JB Caicedo, que supuestamente tenía 470 kilos, pero sus gonodas no acaban de buscar camino. Un novillo total, de donde tanto kilo.
Lo Feo
La junta técnica, pasados tres festejos siguen violando la norma, al no publicar las fechas de nacimiento de los astados.
La salida de los bueyes en el cierre.
Mucho aire para Olga en el sexto bis
/// Voyalostoros
Indigna, impresentable, insufrible, insoportable, inaudita... Podríamos seguir buscando más calificativos, pero quizá bastaría decir que flaco (nunca más apropiado el término) favor se le hace a la fiesta echando una corrida como esta, segunda de abono, que ojalá, pronto y lejos, se lleve el viento. Aunque de poco serviría, porque el hecho está ahí, incontrastable.
Ahora bien, qué difícil resulta intentar entrar en el análisis sobre qué hubo más allá del incumplimiento al mínimo requisito que para una ganadería constituye, y eso lo sabe bien Campo Real, el hecho de presentar una corrida digna de una plaza de primera categoría.
Al fin y al cabo, sí, de partida, se trata de calificar un espectáculo hecho con toros en una tarde en que no los hubo, todo queda condicionado por esa nada pequeña particularidad.
Igual, hagamos el esfuerzo. Digamos que Joaquín Galdós se llevó alguna satisfacción por la oreja que cortó al segundo de la tarde, quizá la excepción en términos de potabilidad frente a las nulas posibilidades de los demás. El torero peruano se valió del oficio y de la entrega para hacerse al mando, en una faena en la que, por momentos, logró sacar de la abulia a los asistentes. Su planteamiento, el de ser y estar en la cara del torete, consiguió la entrega de su enemigo y, al final, el trofeo. En el otro, quinto, la recursividad también le trajo dividendos. Eso, mínimos. Joaquín es nada más que un torero. El de los Milagros es otro.
Román porfió, hasta donde pudo. Por momentos, la desconfianza lo obligó a ser otro. Ese el precio de la incertidumbre, cuando ella parece arroparlo todo.
Y a Javier Zulueta le correspondió lo más duro, si se mira si tarde de atrás para adelante. Con más exactitud, desde ese manso con peligro sexto, amoruchado, que no es, ojalá, lo sepa el sevillano, representativo de lo que es la crianza del toro bravo en Colombia.
Un año atrás, Campo Real se iba hombros. Hoy, ha tenido que irse de puntillas de la Cañavarelajo. Así es la fiesta y así es la vida. Al final, lo difícil no es llegar sino mantenerse. Y para eso hay que saberse, levantar.
Ficha de la corrida
Seis toros de Campo Real
Mal presentados, anovillados y vacíos. El primero, feo y manso. El segundo noble y con duración. El tercero, mansurrón. El cuarto, sin terminar. El quinto, sin transmisión. El sexto, manso con peligro.
Román, silencio tras dos avisos y silencio luego de otros dos avisos.
Joaquín Galdós, oreja y saludo desde el tercio.
Javier Zulueta, silencio, luego de dos avisos, y silencio.
Cartel para el 28 de diciembre:
Cuatro toros de la ganadería Ernesto Gutiérrez Arango y dos novillos del mismo hierro para el colombiano Luis Bolívar, el español Alejandro Talavante y la también española, novillera Olga Casado.
Lo bueno
La tarde calurosa acarició el festejo, donde la luna y el sol confluyeron para asistir.
La técnica de Román para lidiar un ejemplar complejo, el primero.
La pelea de Santana en el caballo, segundo de la tarde.
La fijeza del segundo del festejo, de nombre Santana.
El torero de capa a la limón de Galdos y Román en el cuarto del festejo.
Lo Malo
Por segunda vez consecutiva las tablillas no mostraron la fecha de nacimiento de los astados, en contraria de la la Ley 916
Reinario Bulla se vio complicado con la pica del primero.
El palco fue reiterativo en cambiar el tercio de banderillas con tan solo dos pares en contra vía de la Ley.
Los aceros no fueron afortunados para Román, espada por el costado y reiterados pinchazos con la cruceta.
Carlos Rodríguez Garrido anduvo pesado con la puntilla toda la tarde.
Joaquín Galdos encontró un toro fijo y de buen son pero le hizo las cosas muy rápido, sin pausa y atacando mucho.
Efraín Ospina anduvo errático al buscar el sitio de la vara.
Zulueta acusó su falta de oficio, ya como matador.
El cuarto que prometía mucho se vino de más a menos, perdió distancia y emotividad. Se hizo corto en el recorrido y tardó en el cite.
Galdos no encontró el camino en las pocas embestidas del quinto toro.
Lo Feo
El segundo de la tarde no tenia estampó de toro para Cali.
Los premios de deben dar en justa medida y si se llegaré el caso mejor pecar por defecto que por exceso, ayer una vuelta al ruedo a un toro que no la mereció y hoy una oreja a una faena a revoluciones superiores a las requeridas.
El presidente no solo ordenó que se colocarán los terceros pares, sino que olvidó que había un aspirante presentando examen y para pasarlo debería parear primero y tercer par, de cuatro toros y lidiar dos ejemplares adicionales. Con el criterio de palco se quitó la posibilidad de responder el cuestionario de la prueba.
El revolcón del banderillero Antonio Ditson al salir de parear al sexto.
/// Voyalostoros.com/
Plaza de Toros, Cali / Mario fotos /1980
1714.- ESPAÑA EN LA PLAZA MAYOR DE MADRID SE EFECTÚA UNA CORRIDA REAL DE TOROS POR EL CASAMIENTO DE DON FELIPE V CON DOÑA ISABEL DE FARNESIO
Tarde primaveral.
Las banderillas de Carlos Garrido al segundo del festejo. Saludo desde el tercio.
La conformación morfológica del segundo de la tarde, un toro bajo, con pitones y cuajó en la pequeña caja.
La disposición del torero colombiano Juan de Castilla, demostrando su buen momento y temporada adelantada en Europa.
Los pares de banderillas de Emerson Pineda y El Pino al tercero del festejo, les valió el saludo desde el tercio.
La capacidad taurina que alcanza con tampoco tiempo de matador Marcos Pérez, entendió a su primer toro en Colombia y le prodigó una faena ajustada y con temple.
La honestidad de Castella al lidiar un inválido, que se sostuvo gracias a la técnica del luso.
El quinto fue bonito, pero rápidamente mostró cojera de su pata izquierda.
Corta entrada en la primera de Feria
La poca carne del 410 de Juan Bernardo Caicedo.
El comportamiento del primero del festejo, sin finesa, escaso de fuerza y con mirada de desorientado.
La escasa cara de hombre del cuarto, sumado a una falta de carne en su caja, lo que provocó varios derrumbes del burel.
El cuarto se robó la oportunidad de ver el arte de Castella. Su falta de fuerza Nº permitió el arte y si dio paso a la técnica del francés.
Castilla falló con el acero que salió despedida en un primer intento y suelta en un segundo intento y en alguno más, lo que le privó del trofeo.
En la primera de Cañaveralejo encontramos novedades, buenas, malas y feas, algunas de ellas se las contamos en voyalostoros.
Lo carianovillado de Ansioso, primero del francés. Pero más que eso que una ganadería venda una corrida de toros y traiga ejemplares como este primero, que aparenta la juventud a todas luces y a esto la suma de su falta de raza.
El palco alto dejó de lado el reglamento taurino nacional y no obligó a los tres pares reglamentarios.
El Pino se cayo al salir de colocar un par de banderillas en sexto y se salvó del percance
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