Manizales – Colombia. La cuarta de la Feria de Manizales fue una tarde interesante, con pasajes de alto contenido taurino y otros que dejaron más dudas que certezas. Se trató de una corrida mixta, con la presencia de un matador español, un novillero colombiano y una novillera española revelación. Se lidiaron astados de la ganadería de la casa, Ernesto Gutiérrez, que desafortunadamente no ofrecieron el juego esperado: animales complicados, descastados en líneas generales, aunque los toreros lograron, a base de voluntad y oficio, sobreponerse a las dificultades. Una tarde atractiva en el coso manizaleño que analizamos ahora desde lo bueno, lo malo, lo feo y lo que no se vio.

LO BUENO

  • Una entrada propia de los grandes carteles, con los tendidos luciendo un ambiente de feria mayor.
  • El emotivo homenaje a Olga Casado por parte del Tendido Joven, con globos rosados y un ramo, reivindicando la presencia femenina en la tauromaquia.
  • La vara de Hildebrando Nieto al toro que abrió plaza.
  • Marco Pérez entendió desde el inicio que debía someter al primero en los terrenos del toro para extraerle algún rendimiento.
  • El gran tercio de banderillas del segundo de Felipe Negret, a cargo de Carlos Rodríguez GarridoNegret y Prieto.
  • La faena de Olga Casado, cargada de ganas, arte y técnica, lo que legítimamente se le exige a una novillera.
  • La faena de su primero, que le valió el pasodoble Feria de Manizales y la concesión de una oreja.
  • El gesto de Olga Casado, entregando su trofeo a una niña del tendido de sombra que la alentó con fervorosos “olés”.
  • La llevada a una sola mano de Carlos Rodríguez Garrido desde el tercio hasta el burladero.
  • El segundo de Felipe Negret: bravo, fijo, noble y encastado, facilitando la labor del novillero y mereciendo la vuelta al ruedo.
  • Los gritos unánimes de “¡torera, torera, torera!” del público agradecido de Manizales.

LO MALO

  • La ausencia de sobresaliente, siendo obligatoria la presencia de un matador de toros ante cualquier eventualidad con Marco Pérez.
  • El primero de la tarde, anunciado como Mentiroso, pero registrado en la ganadería como General, falto de la casta habitual; se dejó llevar sin entrega.
  • Edgar Arandia olvidó el cambio de tercio tras la pulla, encontrándose ya en la puerta del patio de caballos cuando apenas sonaban clarines y timbales.
  • La baja calidad general de las banderillas.
  • Marco Pérez tuvo que recurrir al descabello, mostrando aún debilidad en la suerte.
  • Poca codicia en un novillo de Negret, prácticamente parado.
  • Escasa vara al segundo del segundo de la tarde; Arandia apenas lo señaló y el novillo arremetió.
  • Grave error del palco al cambiar al primer novillo por mansedumbre. La mansedumbre es condición, no defecto; los toros mansos también tienen lidia. El cambio solo perjudicó a la empresa.
  • Roldán tumbó a Reinario Bulla y a su caballo en el tercio de varas, generando susto en la afición, aunque sin consecuencias mayores.
  • El sobrero del segundo tampoco tuvo presencia de novillo.
  • Felipe Negret no logró acoplarse y fue recriminado por el público ante cada intervención de los subalternos.
  • La amplificación de la banda, excesivamente estridente.
  • El gesto demagógico del presidente Luis Bernardo Gómez Upegui, concediendo una oreja tras dos aceros fallidos.
  • El quinto se fue sin que se le extrajera todo lo potable; le faltó temple a la faena.
  • El novillo de Olga Casado no fue comparable al quinto; otro cantar hubiese sido.
  • Falta de contundencia en la espada de Casado.

LO FEO

  • Olga Casado permaneció en el callejón durante el tercio de banderillas de Marco, sin cubrir el tercio en ninguno de los dos toros; esa labor recayó en Carlos Garrido.
  • Los “olés” de cachondeo durante la actuación de Felipe Negret, cada vez que intervenían los subalternos.
  • En el quinto, voces de “¡toro!” y olés irónicos desde los tendidos.

LO QUE NO SE VIO

  • La noche anterior, durante el desencajonamiento, se mató un ejemplar de Miguel Gutiérrez, hecho inédito en la historia de esta plaza.
  • Sorteo complicado: Miguel Abellán, apoderado de Marco, solicitó incluir el toro de reserva, a lo que el ganadero Miguel Gutiérrez se negó.
  • Durante la lidia del primer toro de Marco PérezFelipe Miguel Negret salió al ruedo durante la pica, pese a que el reglamento se lo prohíbe como novillero.
  • Marco Pérez realizó su faena en terrenos del toro, ya que Mentiroso se rajó desde el primer muletazo.
  • Pese a que el toro parecía doblar, Marco insistió en el descabello, atendiendo la indicación de su apoderado Juan Bautista.
  • Felipe Negret Mosquera, padre del novillero, se mostraba visiblemente ansioso en el callejón antes de la actuación de su hijo.
  • El primer novillo fue cambiado tras la pica, pese a ser un manso con lidia.
  • El sobrero de Negret tampoco mostró mejora con el capote ni con la muleta.
  • Olga Casado terminó casándose con la afición manizaleña tras una faena entonada que conectó con los tendidos hasta escuchar el pasodoble Feria de Manizales.
  • Nadie le avisó que el pasodoble ya era premio y se fue a por la espada.
  • Dos pinchazos precedieron a una oreja concedida por populismo.
  • Olga partió desde el centro del ruedo hasta la barrera para entregar la oreja a una niña que la alentó con fervor.
  • Marco Pérez, en su segundo, mostró técnica ante un toro refugiado en tablas; lidia marginal y estocada al acero contrario.
  • El quinto, noble, fijo, con recorrido y clase, fue apenas aprovechado por Negret; sonó la música al toro entre gritos de “¡toro!”.
  • El que cerró plaza fue el menos lucido de todos; la espada no ayudó y las lágrimas llegaron tras el tercer aviso.
///Federico Baquero Toro