Por unas mildosientas personas no se produjo el llenazo en la Plaza de toros Monumental "Román Eduardo Sandía" de Mérida Venezuela, -plaza de primera categoría- cartel populista...
... para público triunfalista y festivo, tarde para el recuerdo, digna para un guión que Don. Porfirio Torres hubiese disfrutado al narrar en aquel histórico, afamado "Nuestro Insólito Universo", Don Porfirio Torres+, voz inconfundible, también hubiese relatado lo inédito e insólito nunca sentido en el coso emeritense; destacaremos lo bonito, feo y malo de la zafra dominguera.
Nota, todo lo vivido es producto de un retro del ojo engordador del artista Plástico colombiano Fernando Botero.
Veamos lo bonito:
Bonito ver las inmensas colas de gentes retratándose en taquillas, algo que desde algún tiempo no acontecía.
Bonito ver el estacionamiento de la plaza de toros, dando el uso adecuado para lo que fue creado y, no para parques de atracciones mecánicas, tarimas y ventorrillos, el estacionamiento se hizo minúsculo para la inmensa cantidad de autos.
Bonito volver a ver a los señores revendedores en el rebusque, muy tranquilos, ya que los polis no les molestaron, la entrada de Sol a las 4pm estuvo por el orden de los 10mil Bs.
Bonito la disparidad de criterios que se escuchan en las barreras de Sol, público conocedor del toro.
Bonito, agradable haber visto a El Fandi, con kilitos de menos, con el que abrió plaza estuvo centrado, técnico, templado, lo que hizo que el animalito rompiera, regalando buenas embestidas, dos orejas cortadas a ley; posterior vinos al otro Fandi, el de siempre; bullanguero con su toreo populista y barato
Bonito, después de la bohemia nocturna llegar a casa a las 2:23 minutos de esta madrugada, encender la radio y escuchar pasodobles, rumbas flamencas en CNB, Cordillera, CDR
Bonito el lleno de la plaza y, así dicen que los toros no interesan
Bonito, como para batir palmas a la autoridad, que hasta el 5to estuvieron ajustados al reglamento, sin parar bolas a la presiones de la galería y de otros por allí…
Bonito como la cuadrilla de areneros, dejan el ruedo impecable.
Bonito, los despejes de plaza con lindas chicas ataviadas con trajes españoles
Bonito, volver a preciar los caballos, uno andaluz y el Rolls - Royce de los caballos de paso fino colombiano, “colibrí” cotizado ejemplar del aficionado Héctor Rodríguez Cepeda, corceles montados por Paola Briseño y César Araque, Aguacerillos de la plaza
Bonito, el detalle de El Fandi, algo propio de los toreros importantes, cuando en su primero, no atendió el pedido de indultó, miró lo alto del palco presidencial y desde allá le indicaron que fuera por la última suerte!
Lo feo, ver como uno a uno, los toros eran anunciados mostrando en números gordos con pesos a al estilo Botero.
Feo, pueblerino el encare reiterado de Jesús Enrique Colombo para con la autoridad de la plazas, por no atender el pedido de indultos, será que ahora desconfía de su espada, cañón que le ha dado el cartel que hoy ostenta.
Lo malo, sí es breve mucho mejor, ver salir el salinero, anunciado en 4to lugar, el cual supuestamente fue devuelto por un defecto visual, curioso. "…y donde y donde están los veterinarios que le irían a ver la vista para sanar y donde y donde…" para algunos la insignificancia del enjuto animal fue el punto observable para regresar vivo al corral.
Lo malo, insólito e inédito en la historia de la plaza de toros de Mérida, cuando la banda de música amenizó con el famoso pasodoble "Puerta Grande", el momento que Jesús Enrique Colombo, tomaba de manos de su mozo de espadas, muleta, la ayuda, montera; bajo esos acordes brindaba, para empezar su agitada y bulliciosa faena, el exiguo toro que cerraba la función fue indultado…


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