Por: Jesús Araujo
“Castoreño”
San Cristóbal es un ciudad
cosmopolita con visos de urbe grande pero con un ambiente envidiable, pues sus calles y avenidas, sus áreas verdes y sus mujeres le dan ese “no se que”
de ciudad para quedarse.
Mantiene el taurinismo latente y
vivo pero con errores, generacionales de mucho manejadores taurino como el caso
de la autoridad de la plaza, la cual, en medio de más desaciertos que aciertos, nadaron en un mar de dudas que
dejaron mucho que desear.
La feria de los abogados, ufff, docenas
de ellos con su pase al pecho en el callejón, ignorantes no útiles para la
fiesta que a la hora que salte un toro al callejón… zaaas,el costalazo contra
el mundo se hubiese oído allende los mares,esto,debido a que el llamado
usia,carnetizo a sus colegas y desprecio a mucho colega comunicador, en
especial a los que alguna buena vez, alimentamos la fiesta a través del
toreo… vaya error.
A la plaza le lavaron la cara pues el
ruedo lucio un albero cobrizo y sus barreras la tela sagrada de la madre
patria…por cierto, el Táchira no tendrá bandera.
El callejón se convirtió en otra
localidad mas para perfectos desconocidos, no cabía un entendido, los duchos ignotos,
colmaban el mismo.
El Ing. Nelson Grisolia,
conocedor de los entretelones de la organización, trajo, idóneamente como vedette,
la bravura castiza de Miura y Torrestrella,esta idea, le resulto, embestidas
que se cotejaron con las Neogranadinas
de El Capiro,Ernesto Gutiérrez y la nacional Los Marañones.
A la monta mostraron sus galas Juan Rafael Restrepo, Andrés Chica,
el Español Iván Magro y el Merideño José Luis Rodríguez que se lucio ante su
oponente demostrando destreza, arte y profesionalismo, actuación que le valió
el reconocimiento de los presentes que lo ovacionaron durante su actuación con
certeros envites hirientes de rejones,banderillas,rosas y un par a dos manos espectacular,
errando con la espada por lo que perdió las dos orejas oyendo una sonora ovación
como premio a su entrega.
Torrestrella de Alvarito Domecq
encumbro al nuevo doctor en tauromaquia Fabio Castañeda que se encontró con un
noble pupilo de tan prestigioso hierro, lo entendió, lo toreo a la altura, lo
dejo ver y lo indultaron. El Fandi que fungió como padrino saineteo y el público
cotejo haceres.
Con El Capiro, Fandiño y Galván no
hablaron y El Pino probó el calcio duro
de los pitones corriendo con suerte al recibir herida limpia que no intereso
venas
Los respetados, míticos, temidos y
añejos Miura, vinieron, no en el “estilo
de la casa” aunque, su trapío era de respeto, fueron toros normales .Castaño, dominador
de Miuras aunque “metiéndole” un tanto a la arquitectura oyó palmas y Robleño
cumplió.
Vanegas, ante un burraco Domecq con
presencia de toro, clavo las zapatillas en la arena y dejo ver la seda y el son
en la embestida del morlaco con un hacer ovacionable, ganándose el cornúpeta el
perdón de la vida, y así darle gloria al
lidiador y no matador pues no tomo la tizona para despachar al de Alvarito,
recibiendo el caballero de luces, dos orejas.
La emblemática divisa de Ernesto Gutiérrez
nos dejo ver un Fandi sin sitio recurriendo al pico de la muleta y a la habilidad,
la pena, arrastro a la gloria, surgiendo del trago amargo en su primero
Manzanares quien sacando el pecho,
adelantando la pierna, corriendo la mano y girando la cintura, le rindió culto
al buen hacer dejando en los presentes sabor a chocolate y olor a rosas rojas,
papel carbón en las otras tandas que plenaron las plaza de música, aplausos y ovaciones,
pero…a la hora de interesar carnes, el espadazo se convirtió en punzaduras y
vio sus manos vacías de triunfo pero dejo constancia de sus hechuras
envidiables.
Rafael Orellana puso de manifiesto
su pundonor al conseguirse con dos oponentes un tanto reservones. A su primero lo
toreo con la capa muy a lo Silverio y se sembró cual poste inane en el medio de
los pitones faltándole los respetos a la estrechez de los espacios, oyó retreta
coreada de aplausos y demostró el
porque de su oficio… matador de toros, pues un solo envite con el acero interesador,
le valió una muy merecida oreja ganada a
ley. En su segundo, quizo agradar pero el ir y venir del toro brillo
negativamente, esto, no le permitió el lucimiento.
En la corrida menor se lucio Jesus
Enrique Colombo que dejo constancia de su andadura, bien con capote y muleta, Christiam
Valencia quien enfrento un novillo distraído pero lo pasaporto a ley y recibió
una oreja y José David Cadavid que supo hacer las cosas con entereza.
En el festival nocturno tocaron
pelo David Galván y el merideño José Antonio Salas, joven novillero de muy
buenas hechuras que toreo con gran sentimiento a la verónica y puso de
manifiesto el gran sentido del temple que tiene, dibujando un toreo aquilatado
en ambas manos con mucha personalidad, para colofonar su actuación con un
envite punzante que no intereso seguido de una ración completa que hizo rodar
panza arriba al de Andrés Miguel para recibir el trofeo otico con gran alegría.
Bien las cuadrillas, certeros los de
la vara hiriente, bellas las reinas,acusiosas las radios y mucho aficionado
cabal en barreras entre ellos Jorge Bustamante, Oliverio Picón, Crox Sánchez, Miguel
Rondón y la valiente torera Tachirense Matilde Martínez, abogada de inmitigable afición y amiga de muchos años,
como también Leonardo Salas padre del triunfador José Antonio y sus hermanos
Rafael y Daniel, mejores que ellos… quien, como también el recio ganadero del
campo bravo andino Ricardo Ramírez de la garantizable divisa blanco, azul y
rojo colondroña de su apellido junto a sus hermanas Lorena y Thais sin obviar a
Alex y Javier Grisolia y su hermana Magaly y el siempre callado Amilcar,todos
de una misma raíz.
Gracias a Ud. por leernos en esta pagina, el Sol 2014 con
divisa verde y oro (montañas y sol) nos volverá a unir a través de la lectura,
para todos, un año sano, en paz, estabilidad y mucha afición, gracias a Nelson Grisolia,
amigo puberto, deferente y atento,
triunfal empresario del periplo
taurino FISS merecedor de crédito y confianza por parte de los munícipes y
manejadores de la plaza… va por Uds.

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