Freddy Ramírez ‘Garapuyo’. Con tiempo frío, lluvioso y una concurrencia que pudo haber llegado a los tres cuartos del aforo, se efectuó la tercera corrida de la internacional Feria del Sol, en su edición XLII, la cual ha tenido un corte triunfal, sobre todo para la cabaña brava venezolana, con el buen juego y comportamiento de los toros de la Cruz de Hierro.
Se podría decir que la corrida se ha dejado en líneas generales, los tres primeros nobles, fijos pero sin fondo; el cuarto ha sido un toro de bandera. Tengo que decirlo, ese gran toro que llevó el nombre de "Vengo y vuelvo", signado en sus lomos con el 504 y que pesó 426 kilogramos, era el toro con que sueñan muchos de los que empiezan en este difícil arte.
Toro boyante, de largas, continuas e interminables embestidas, el cual se fue lastimeramente al fondo del frío desolladero, con 10 o más tandas de derechazos, naturales, circulares... una pena, pues el bravo y enrazado "Vengo y vuelvo", nunca miró las tablas en síntomas de rajarse, que acudía con prontitud a todos los planteamientos a que hubiera lugar. Ese burel, sin lugar a dudas, quería más pelea, pero qué feo, su contendiente incomprensiblemente rehuyó el combate interrumpiendo la buena, pero corta faena que hasta el momento había estructurado. El quinto fue bueno y el sexto no dio opciones con su ordinario, manso y pobre comportamiento.
Abrió la tarde el torero venezolano Leonardo Benítez cumpliendo así su segunda comparecencia en la Román Eduardo Sandia. Benítez se encontró con "Aromas de Rosas", el cual banderilleó fácilmente para después instrumentar una faena corta pero intensa, dos tandas por la derecha y una por la izquierda, a un toro que se quedó muy pronto sin gas para irse al refugio de las tablas, allí le despachó de una ración desprendida que surtió efecto para cortar la primera oreja de la tarde, después vino el cuarto donde Leonardo Benítez compartió banderillas con sus alternantes, topándose con un toro de excepcional bravura y nobleza, al que Benítez le ha estructurado una corta pero vibrante faena colofonada de un certero espadazo en todo lo alto, para hacerse acreedor a las dos orejas y rabo del bravo "Vengo y vuelvo", de esta manera Benítez vuelve a salir por la puerta grande.
El torero español Antonio Ferrera pudo haber alcanzado un gran triunfo para acompañar a Leonardo Benítez en la salida a hombros de la plaza, pero una mala pasada de la espada en el quinto de la tarde le impidió acompañar a su compañero de terna. Francamente Ferrera ha estado muy bien, al primero suyo, al que le cortó una oreja, después de una bien administrada labor muleteril ante un toro de poca fuerza y recorrido. En el quinto Ferrera se superó estructurando una bonita y larga faena sobre ambas manos marchitada con el acero, perdiendo así las dos orejas de "Sueños Rotos".
La actuación del mexicano Joselito Adame también pudo haber sido de triunfo. En su primero tenía ganadas a ley las dos orejas de "Alas de viento". Joselito muy dispuesto había conseguido llegar al gran público con una faena vibrante, donde se jugó el tipo en una fea voltereta, lo cual no fue ápice para volver a la cara y seguir por el pitón que le había dado el susto, al pinchar perdió las orejas, quedando su actuación en solo palmas. En el otro, Joselito derrochó voluntad y deseos de agradar ante un manso rajado que no dio opciones. Silencio.
El trofeo en metálico que otorga el Parque de Atracciones Mecánicas (carrusel) Wonderland Park le correspondió al picador Alfredo Quimera, por la actuación en el tercer toro de la corrida.
Oreja para Rafa
Rafa Rodríguez cortó una oreja del toro de su alternativa, en la corrida nocturna de rejones donde se lidiaron toros de campo pequeño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario