sábado, marzo 05, 2011

El Sopor de Rancho Grande se cargo la tarde

Freddy Ramírez “Garapuyo”. En el espectáculo de las corridas de toros todo puede ocurrir. Desde una tarde pletórica de emociones hasta una somnífera como la vivida ayer sábado en la segunda de Feria de la XLII Feria Internacional del Sol.

Sí en el preámbulo la lluvia fue factor amenazante, hoy han sido los toros que han puesto la nota baja de raza para que la tarde cayera en el tedio, caras largas, capotazos intranscendentes, plantas ligeras, muletas destempladas, melladas espadas, trajes marchitos… ¡no que aburrimiento!… es como para evocar aquel poema de Freddy Miller Otero /Me clavan las agujas de la monotonía. Los párpados me duelen de ver repeticiones, el mismo sol que alumbra con alma de cadera, el ojo putrefacto de una luna cansada, el mismo canto recio de un pájaro agorero, la misma pesadumbre de un problema de sueños…/ cansados estamos de tanto sopor, tedio y aburrimiento de comer y tragar lo mismo cada año…

La tarde presagiaba que teniendo un cartel mediático -rosa-, esta contaría con una excelente entrada tal y como aconteció. También se decía que los toreros saldrían por la puerta grande, pues estos contarían con lo generosidad de los públicos de acá y con la ayudita de la máxima autoridad deberían cosechar muchísimas orejas -en nuestra plaza es noticia de primer plano cuando la estadística de orejas mengua- para tal menester la tarde tendría nada menos que los afamados y cotizados toros de Rancho Grande.

Todo lo que se decía salió al contrario. Los toros de Don Hugo no cumplieron la palabra. Uno quizás. El tercero honró la divisa, el resto de los toros fueron de baja raza, escasos de casta, aceptables de presencia, casi todos tuvieron entre los atributos la fijeza en los engaños. El segundo regresó vivo a los corrales, evitando así males mayores y algún escándalo por el torero de turno. Hubo uno, el que abrió plaza, toro para rejones de la Ganadería Hernán Gutiérrez, bravo y codicioso, que lastimeramente se fue al destasadero con sus orejas.

En cuanto a los toreros debemos destacar la disposición, actitud y torerismo del venezolano Otto Rodríguez, que estuvo muy cerca de alcanzar un triunfo grande. Una pena haber pinchado a Don Miguel, ya que Otto realizó una faena sobre ambas manos, templada y mandona, aunque corta en su planteamiento. En el de cierre, el público después de haber vivido y tragado una tarde aburrida, poco o nada le paró al trasteo de Otto Rodríguez, quien tomó la determinación de ser breve.

En cuanto a Javier Conde es poco lo que reseñaremos, uno o dos derechazos de su marca artística al quinto toro de la corrida. Reseñar más sobre la actuación de Javier Conde, es volver a leer el poema del Loco Aburrido, al ya hice referencia.

En cuanto a Manuel Díaz “El Cordobés”, el pobre no tuvo tela que cortar, sus dos oponentes, sí es que se les puede llamar así, no le dieron ninguna opción al triunfo.

José Luis Rodríguez ha estado en rejoneador caro, muy acertado en todos los órdenes de la lidia a caballo, menos en el último rejón, perdiendo así la opción de al menos cortar una oreja, su labor fue premiada con una vuelta al ruedo.

Los Banderilleros Gerson Guerrero y Fabián Ramírez, por su buen desempeño tanto en banderillas el primero y con capa el segundo, se han llevado el premio especial en metálico que otorga a los subalternos nacionales el Parque de Atracciones Mecánicas Wonderland Park.

Donde hubo emoción y entusiasmo fue en el Coloquio de Tauromaquia organizado por el Dr. Fortunato Gonzáles, el cual se efectuó a plaza llena. Los periodistas taurinos Iván Parra Díaz de Colombia y Víctor López, “El Vito”, nos llevaron en cronología sobre las corridas de toros en Colombia y Venezuela, historia, desarrollo y sus males. El fino verbo emocionado de ambos hizo aflorar ovaciones.

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